• La ansiedad es un padecimiento común— cerca de 18% de la población estadounidense la padece, sin embargo, muchas veces es malinterpretada.
  • A pesar de ser una emoción dedicada a mantenerte seguro, a veces es activada por situaciones que no son una amenaza y puede impactarte de forma física y cognitiva.
  • Usualmente no es racional, por lo que cambiar el ambiente que la ocasiona puede hacer una gran diferencia.
  • Cuando afecta tu funcionamiento, la ansiedad se transforma en un trastorno. La buena noticia es que es tratable.
 

Amy Morin

Ya sea que la ansiedad te haga sentir físicamente enfermo o te mantenga despierto por horas, puede ser una sensación bastante incómoda y sus efectos muchas veces son de largo alcance. Puede afectar casi cualquier área de tu vida.

Desarrollar un mejor entendimiento sobre qué es la ansiedad, y cómo manejarla, puede ser clave para llevar una mejor vida. Sin embargo, la ansiedad es una de las emociones más malentendidas. A continuación, te compartimos siete cosas que los expertos en salud mental quisieran que todo mundo sepa sobre la ansiedad.

1. La ansiedad tiene como objetivo mantenerte a salvo, pero tu alarma de ansiedad es defectuosa.

La ansiedad es un emoción normal y saludable que tiene como objetivo alertarte sobre posible peligro. Si no sintieras nada de ansiedad, no huirías de un edificio en llamas o no mirarías en ambos sentidos al cruzar la calle.

Pero la alarma de ansiedad de ninguno de nosotros es 100% a prueba de errores. Habrá momentos en donde tu mente y cuerpo respondan como si estuvieras en una situación de vida o muerte, a pesar de que no exista ningún peligro real.

Dar una plática en público o invitar a alguien a salir en una cita podrían activar tu alarma de ansiedad, a pesar de que ninguna situación te mataría. Aprender cómo separar alarmas reales de las falsas es clave para manejar tu ansiedad.

El reconocer que tu cerebro y cuerpo están reaccionando desproporcionadamente a un evento aparentemente inofensivo puede empoderarte a tomar una acción positiva. Reconoce que no te encuentres en peligro real y silenciarás tu alarma lo suficiente para moverte de una manera productiva.

2. La ansiedad te afecta emocional, física y cognitivamente

La mayoría de las personas hablan de la ansiedad como una emoción, pero ésta también afecta tu cerebro y cuerpo.

Cuando te sientes ansioso, eres más propenso a pensar en cosas que alimenten tu ansiedad. Puede que rumees en cosas malas del pasado, o puedes obsesionarte en predicciones catastróficas sobre el futuro.

Tu cuerpo reaccionará acorde. Tu ritmo cardiaco y tu presión sanguínea pueden incrementarse. Puede que empieces a respirar más rápido e incluso empieces a sudar. Estas reacciones están hechas para prepararte para la acción (esto es conocido como la respuesta de lucha o huida).

Saber cómo calmar tanto tu mente como tu cuerpo cuando te sientes ansioso hace mucho más sencillo enfrentarse a situaciones que la provocan.

3. La ansiedad no es algo racional

Es fácil creer que tener ansiedad significa que estás en peligro, pero ésta no siempre es racional.

Puede que te sientas ansioso cuando te encuentres sano y salvo en tu casa. También puedes sentir un incremento aleatorio de ansiedad cuando estás sentado en tu escritorio. Cómo respondes a la ansiedad incrementada hace una gran diferencia en qué tanto dura o qué tan intensamente se siente.

Si te apanicas o te convences de que no puedes soportar sentirte incómodo, o que la ansiedad es un signo seguro de que algo malo pasará, te mantendrás en un estado elevado de incomodidad.

Pero si la aceptas en lugar de pelear contra ella, puede que tye sientas mejor rápidamente. Acepta que la ansiedad es una sensación incómoda, pero recuérdate que eres capaz de tolerar la angustia.

4. Puedes reducir la ansiedad cambiando de ambiente

Una manera de lidiar con la ansiedad es reconociendo el ambiente. Cambiar la situación puede cambiar cómo te sientes.

Pero es importante considerar cómo enfrentas la situación, porque puede ser saludable o no.

La evasión, por ejemplo, es una estrategia de afrontamiento común. Ignorar tus deudas puede reducir tu ansiedad temporalmente, pero no pagarlas crea mayores problemas al largo plazo y puede incrementar tu ansiedad a la larga.

Evitar a una persona que constantemente te critica, o permitirte no ir a un evento de networking estresante, puede ser una manera saludable de lidiar con tu ansiedad.

Fíjate en los cambios de ambiente que puedes lograr y que pueden reducir tu estrés y, al mismo tiempo, mejorar tu vida en el largo plazo.

5. Puedes reducir la ansiedad reconociendo tu estado mental

Algunas habilidades de afrontamiento saludables incluyen actividades como dar una caminata, practicar meditación o practicar ejercicios de respiración profundan que calman tu mente y cuerpo.

Las negativas incluyen hacer cosas que temporalmente enmascaran tus emociones, pero ocasionan nuevos problemas (o exacerban los existentes), como utilizar la comida o el alcohol para confortarte o ver toda una serie de corrido para ignorar tus responsabilidades.

Es importante evaluar las habilidades de afrontamiento que utilizas. Toma en cuenta que todos tenemos espacio para la mejora cuando se trata de practicar maneras más saludables para lidiar con situaciones que provocan ansiedad.

6. La ansiedad de convierte en un trastorno cuando afecta tu funcionamiento

Los desórdenes de ansiedad incluyen afecciones cómo trastornos de pánico, ansiedad social, ansiedad generalizada y otros trastornos de ansiedad inducidos por sustancias/medicación.

La ansiedad se vuelve una afección de salud mental diagnosticable cuando tiene un efecto negativo en tu funcionamiento social, ocupacional o educativo.

Evitar compromisos sociales, discutir con alguien debido a tu ansiedad, faltar al trabajo o ser incapaz de dormir son solo algunos signos de que puedes padecer un trastorno de ansiedad.

7. La ansiedad es tratable

La ansiedad es la más común y menos tratada enfermedad mental en los Estados Unidos. La Asociación de Ansiedad y Depresión de Estados Unidos estima que 18% de la población estadounidense padece de un trastorno de ansiedad. Pese a esto, solo 36% de los individuos reciben tratamiento. Un estudio australiano encontró que la persona promedio con ansiedad espera ocho años para conseguir tratamiento.

Es desafortunado que las personas con ansiedad esperen a conseguir ayuda porque es tratable. El tratamiento consiste en medicación, terapia o una combinación de ambos.

Traducido de Business Insider.