Roberto Báez

Roberto Báez

Juego de Percepciones

Por ahí de los noventa existía un programa muy famoso que se llamaba “¿Y usted qué opina?” con Nino Canún.

El programa trataba cada día dos temas diferentes; sin embargo, cuando hablaban de extraterrestres y ovnis, el interés del público hacía que la emisión se extendiera, ocupando el espacio de ambos. Y ahí estaba yo, como muchos, pegado al televisor.

Los misterios del universo, así como la posibilidad de que exista vida extraterrestre y que llegue a nuestro planeta, han sido desde siempre elementos muy atractivos para las audiencias; material para elaborar productos y narrativas altamente explotados en varias industrias, desde la científica hasta el entretenimiento. 

Las sesiones recientes en los Congresos tanto en Estados Unidos como en México, sobre los llamados FANI o Fenómenos Anómalos No Identificados —antes conocidos como OVNI—, han alborotado a la audiencia por este tipo de temas, que siempre están presentes, pero que de repente despiertan para darnos algo nuevo de qué hablar. 

Podemos creer o no en la existencia de extraterrestres visitando nuestro planeta, lo que no podemos negar es que se trata de un fenómeno interesante en términos de marketing y comunicación. Para muestra, basta la audiencia que tuvo lugar esta semana en la Cámara de Diputados en México. 

Aclaro que esta columna no es científica, ni pretende validar o desestimar las teorías sobre la existencia de extraterrestres. El interés radica en el análisis desde el punto de vista de la comunicación, el marketing y la creación de narrativas.

Las momias no extraterrestres

La audiencia pública en el Congreso mexicano — considerada histórica al ser la primera vez que se toca el tema—, pareció aprovechar el momentum tras una sesión llevada a cabo hace algunas semanas en ese mismo órgano en Estados Unidos, en la cual se tocaron temas de seguridad relacionados con estos fenómenos. 

Durante la sesión, el ufólogo y periodista Jaime Maussan, bajo juramento de hablar con la verdad, presentó dos cuerpos momificados de “seres no humanos”, los cuales se mostraron al interior de dos pequeños sarcófagos. La imagen recorrió prácticamente por todos los medios de comunicación. 

Y no es que las “momias de Nazca”, originarias del Perú, fueran una novedad, sino el hecho de que estuvieran visitando el recinto legislativo en México.

No tardaron en circular en redes sociales los desmentidos brindando información sobre las famosas momias, cuyos restos habrían sido ya estudiados y según corresponden a una cabeza de llama ensamblada con huesos de otros animales. El avispero se había pateado con éxito. 

Decepción extraterrestre

A la sesión en el Congreso mexicano asistió como invitado Ryan Graves, teniente piloto en retiro de la Marina de Estados Unidos, quien declaró recientemente en el Capitolio sus experiencias con los UAP —Unidentified aerial phenomena.

Desde entonces se ha convertido en un vocero muy activo en la concientización al mundo sobre temas de seguridad relacionados con este fenómeno.

En un desafortunado giro para la narrativa de Maussan, para Graves la sesión en México fue “un gran paso hacia atrás”.

El piloto externó en su cuenta en X la decepción por lo ocurrido en la presentación: “… Seguiré creando conciencia sobre los UAP como una cuestión urgente de seguridad aeroespacial, seguridad nacional y ciencia, pero estoy profundamente decepcionado por este truco sin fundamento”.

Pero “la culpa no es del extraterrestre, sino del que lo hace compadre”. Al final la polémica no fue tan desafortunada, pues alimentó la conversación en redes sociales, manteniendo el posicionamiento de Maussan. 

El año pasado el periodista habría sido reivindicado, de acuerdo con sus seguidores, tras la primera audiencia en Estados Unidos donde se presentaron testimonios sobre la existencia de los UAP.

El tema desde entonces sigue creciendo y la publicidad generada por esta declaración ayuda a su difusión.

Una poderosa narrativa

El gusto de la audiencia por estos temas insólitos ha dado rienda suelta para que algunas personas construyan narrativas, que sostienen como sus verdades en este juego de percepciones, y que les han permitido vivir de ellas durante muchos años.

La ciencia ficción se ha beneficiado enormemente de los extraterrestres, el tema ha sido explotado en todas las formas posibles: desde libros y videojuegos, hasta películas y series.

Pero no solo en la ficción, también es motivo de una gran industria que sigue y estudia el fenómeno por afición, ya sea desde el método científico o por simple gusto, asistiendo por ejemplo a convenciones de fans.  

En el mundo real, para muchas personas resultó inverosímil una sesión en el Congreso donde se dedicara tiempo para hablar de estos temas, con un rigor científico cuestionado por especialistas.

Si bien el tema de los FANI sí tiene un componente serio de seguridad que probablemente requiera atención legislativa, la presencia de las supuestas momias pareciera haber jugado en ambos sentidos en su objetivo de llamar la atención y a su vez convencer a la audiencia. 

Al final el mensaje de las momias no extraterrestres, ¿sirvió o no? Como justamente hubiera dicho el periodista Nino Canún: “Y usted, ¿qué opina?” No olviden compartirme sus comentarios en X donde me encuentran como @RobertoBaez.

De pilón: Recuerden que el mismísimo Elon Musk es uno de los principales entusiastas de estudiar el espacio y los misterios de la vida extraterrestre. El empresario recientemente planteó que las respuestas podrían encontrarse a través de la Inteligencia Artificial.

¿Será que la famosa IA nos lleve por fin a conocer a nuestros vecinos extraterrestres? 

momias no extraterrestres | Roberto Baez
Brenda Peralta | Business Insider México.

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

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