Carlos Brown

Carlos Brown

Colectivo

Existen t√©rminos que causan una reacci√≥n generalizada cuando se mencionan en el debate p√ļblico, pues al parecer est√°n enraizadas en el sentido com√ļn y este a su vez es el lenguaje de lo p√ļblico. Uno de ellos causa especial escozor entre analistas y personas que se dicen expertas: ‚Äúredistribuci√≥n‚ÄĚ. Es una de esas palabras que inmediatamente se remite a los casos de fracaso del llamado socialismo del siglo XXI: ese r√©gimen que resulta en la amalgama de Cubazuela del Norte. Lo que no muchas de estas personas dicen es que los pa√≠ses que m√°s redistribuyen son aquellos que solemos relacionar con sociedades m√°s pr√≥speras: Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania.

La Gr√°fica 1 muestra la desigualdad de ingreso de los pa√≠ses de la OCDE ‚Äď tambi√©n llamado ‚Äúel club de los pa√≠ses ricos‚ÄĚ‚Äď antes y despu√©s de las medidas redistributivas como la recolecci√≥n de impuestos y el pago de transferencias p√ļblicas, medida por el coeficiente de Gini de ingresos. Este es un indicador de la desigualdad en la distribuci√≥n de los ingresos, cuyo valor oscila entre cero y uno, donde cero ser√≠a una econom√≠a donde todas las personas tienen los mismos ingresos y uno es una econom√≠a donde una sola persona concentra todos los ingresos. As√≠, entre m√°s alto es el coeficiente de Gini de ingresos, m√°s desiguales se distribuyen estos en una sociedad.

desigualdad politica social | Business Insider Mexico

Como puede observarse, antes de la redistribución, nuestras sociedades tienen desigualdades de ingreso bastante similares, con los niveles mexicanos cercanos a los de Australia y Alemania. Sin embargo, una vez que se recaudan impuestos y se realizan transferencias a los hogares, en prácticamente todos los países de la OCDE se reduce considerablemente la desigualdad de ingreso… excepto en México, Turquía y Chile, que quedan prácticamente en los mismos niveles. De hecho, México es el país de la OCDE donde menos se reduce la desigualdad de ingreso por la acción del gobierno.

En este marco debemos analizar los recientes resultados de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2020. Como muestran los an√°lisis del Instituto de Estudios sobre Desigualdad (INDESIG) y de Oxfam M√©xico, la pol√≠tica social de la actual administraci√≥n federal ha hecho poco por corregir el bajo poder redistributivo de nuestra pol√≠tica fiscal y de hecho ha reducido el car√°cter redistributivo de la pol√≠tica social respecto al √ļltimo a√Īo del gobierno federal anterior.

De todos los resultados de ambos an√°lisis, es importante rescatar el que se muestra en la Gr√°fica 2: la pol√≠tica social que deber√≠a redistribuir reparte recursos p√ļblicos casi por partes iguales a lo largo de la poblaci√≥n. M√°s a√ļn, los hogares m√°s ricos recibieron el doble de recursos p√ļblicos por programas sociales de lo que recib√≠an hasta 2018. Esto, junto a una pol√≠tica de impuestos sin cambios que sigue beneficiando a los hogares m√°s ricos de nuestra sociedad, sostiene una acci√≥n redistributiva casi inexistente por parte de nuestro gobierno.

grafica politica social | Business Insider Mexico

Esta situaci√≥n no es exclusiva del caso mexicano. En este tuit se muestra un recordatorio de que esto es com√ļn en pa√≠ses del sur de Europa, como Espa√Īa, Italia, Grecia y Portugal, donde los hogares m√°s ricos son receptores de mayores transferencias p√ļblicas que los hogares pobres. Sin embargo, esto termina sosteniendo y reproduciendo las desigualdades en nuestras sociedades. Esto es especialmente grave en un pa√≠s como M√©xico, que es un espejo de las desigualdades globales: en nuestro pa√≠s conviven las personas m√°s pobres y las personas m√°s ricas del mundo.

Esto no quiere decir que debemos volver a la pol√≠tica social que ten√≠amos en 2018. Los programas de transferencias monetarias condicionadas, como Prospera-Oportunidades, reproducen otro tipo de desigualdades como las de g√©nero, ya que la carga de cuidados de de llevar a hijas e hijos a la escuela p√ļblica o a revisiones m√©dicas en cl√≠nicas p√ļblicas reca√≠a en las jefas de familia; adem√°s de que ocultaban la mala calidad de los servicios p√ļblicos al hacer obligatorio su uso, sin posibilidad de evaluarlos o participar en su mejora.

Los casos de programas sociales integrales exitosos como en Brasil y Bolivia nos recuerdan que no basta con implementar programas de transferencias monetarias directas, sino que estas deben ir acompa√Īadas de la adecuada provisi√≥n de bienes y servicios p√ļblicos, como hospitales, cl√≠nicas, escuelas, guarder√≠as, estancias, mercados y unidades de transporte masivo; pero adem√°s debemos garantizar que sean de calidad y que se encuentren en todos los rincones del pa√≠s, pues las desigualdades tambi√©n tienen un fuerte componente territorial.

Vivir en uno de los pa√≠ses m√°s desiguales del mundo es una decisi√≥n pol√≠tica. Cambiar el estatus quo requiere decisiones que vayan a la ra√≠z de los problemas y atreverse a llevar al pa√≠s por un camino distinto para que funcione para la mayor√≠a y no solo para unos cuantos. Estos resultados ofrecen una buena oportunidad para enderezar el rumbo, corregir lo que se debe y apostar por reforzar lo p√ļblico, para que la redistribuci√≥n deje de ser un tab√ļ y se vuelva un componente central de la acci√≥n de los gobiernos en M√©xico.

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

Descubre m√°s historias en Business Insider M√©xico

S√≠guenos en Facebook , InstagramTwitter y LinkedIn

Consulta a m√°s columnistas en nuestra secci√≥n de Opini√≥n