Carlos Brown

Carlos Brown

Colectivo

Que la crisis clim√°tica es el mayor desaf√≠o que enfrenta la humanidad ya no es noticia. La comunidad cient√≠fica nos ha advertido una y otra vez sobre los riesgos inminentes de que los gobiernos no impongan medidas m√°s radicales para hacer frente a esta crisis. El negacionismo sobre la existencia de esta crisis clim√°tica y su origen antropog√©nico ‚ÄĒdonde las √©lites y grandes empresas llevan la mayor parte de la responsabilidad hist√≥rica‚ÄĒ ha mutado hacia una agenda patri√≥tica que echa la culpa de las emisiones a las personas inmigrantes y a la responsabilidad individual, en vez de a los grandes contaminantes como Pemex.

Pero la crisis no se detiene y los gobiernos dependen, en buena medida, de su capacidad para identificar, regular y controlar las fuentes de las emisiones. Esta capacidad, a su vez, requiere de la capacidad para realizar la investigación que respalda estas decisiones técnicas y del nivel de independencia y autonomía que permite tomar decisiones basadas en evidencia y no solamente en ideología.

De ahí la importancia de las instituciones gubernamentales que conducen las políticas climáticas en todo el mundo. Estas instituciones importan porque generan evidencia y moldean las políticas climáticas en distintas formas que suelen ser relevantes para conducir nuestras economías hacia la descarbonización. Sin embargo, remediar los problemas dentro de estas instituciones no es tan sencillo. Mejorar las instituciones requiere de un intenso proceso político atado al estatus quo, pero su fortalecimiento no debería estar a discusión si se pretende avanzar de manera coordinada hacia la reducción de las emisiones globales.

En este contexto se deben leer tanto la renuncia de la titular del Instituto Nacional de Ecolog√≠a y Cambio Clim√°tico (INECC) como la propuesta de iniciativa que ha circulado para desaparecer tanto a este instituto como al Instituto Mexicano de Tecnolog√≠a del Agua (IMTA), bajo el pretexto de la consolidaci√≥n de funciones a partir del principio de la austeridad republicana ‚Äďque, no por agregar ese adjetivo, deja de ser austeridad.

Tras saber esto, ¬Ņcu√°nto dinero asignar√≠a usted a proteger el medio ambiente y combatir la crisis clim√°tica? Imagine que el presupuesto total del gobierno mexicano, una vez que se quitan obligaciones como el pago de la deuda p√ļblica y las participaciones a los gobiernos estatales y municipales, fuera un billete de 100 pesos. ¬ŅCu√°nto de este monto destinar√≠a usted a la protecci√≥n ambiental y la lucha contra la crisis clim√°tica, tras saber que es el mayor desaf√≠o de este siglo?

En 2022, el gobierno federal mexicano planea destinar apenas 68 centavos ($0.68) de esos 100 pesos a la protecci√≥n ambiental. De hecho, la historia reciente del sector ambiental en M√©xico est√° marcada por los recortes presupuestarios que han limitado su capacidad. La Gr√°fica 1 muestra la evoluci√≥n del presupuesto p√ļblico federal de la Secretar√≠a de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desde el 2008 hasta el 2022. Como puede observarse, la ca√≠da en el presupuesto ejercido por esta instituci√≥n viene desde el a√Īo 2014, cuando comenz√≥ la implementaci√≥n de las medidas de ajuste en el gasto durante el gobierno de Pe√Īa Nieto, pero se consolid√≥ durante la administraci√≥n de L√≥pez Obrador.

A lo anterior se suma, adem√°s, la enorme opacidad en el manejo de cajas negras como la Comisi√≥n Nacional del Agua (Conagua) que han sido se√Īaladas por la Auditor√≠a Superior de la Federaci√≥n en sus informes de auditor√≠a. √önicamente en las revisiones de las cuentas p√ļblicas entre 2015 y 2020 a Conagua se han encontrado montos por recuperar por 3,708 millones de pesos. Hoy, el presupuesto de este organismo representa 77 de cada 100 pesos que se gasta en protecci√≥n ambiental en M√©xico, como se observa en la Gr√°fica 2. El resto de los recursos se reparte en otros organismos desconcentrados de Semarnat, como la Comisi√≥n Nacional de √Āreas Naturales Protegidas (CONANP), la Comisi√≥n Nacional Forestal (CONAFOR) o el mismo INECC.

De hecho, el presupuesto del INECC representa apenas 43 centavos ($0.43) de cada 100 pesos que se gastan en protecci√≥n ambiental, mientras que el IMTA se lleva 55 centavos. As√≠, estas dos instituciones representan poco menos de 1 de cada 100 pesos que se invierten en protecci√≥n ambiental en uno de los pa√≠ses con mayor biodiversidad del mundo. A esto se suma la estrepitosa ca√≠da de presupuesto que ha tenido el INECC en una d√©cada: de los 453 millones de pesos (constantes de 2022) que ejerci√≥ en 2012, apenas lleg√≥ a 167 millones en 2020. Esto quiere decir que, a√ļn cuando la crisis clim√°tica ha mostrado una creciente relevancia en estos a√Īos, el INECC cuenta con 38 de cada 100 pesos con los que contaba hace diez a√Īos.

Pero, aunque 167 millones de pesos suenan a una cantidad inimaginable para una persona promedio en nuestro pa√≠s, ¬Ņcu√°nto es en realidad? ¬ŅEs mucho o es poco? Aqu√≠ algunas comparaciones. El presupuesto aprobado para 2022 para el INECC representa:

  • 629 veces el presupuesto anual para la Secretar√≠a de la Defensa Nacional (Sedena);
  • 379 veces el presupuesto anual para la Guardia Nacional;
  • 228 veces el presupuesto anual para la Secretar√≠a de Marina (Semar);
  • 149 veces el presupuesto anual del Instituto Nacional Electoral (INE);
  • 2 veces el presupuesto anual del CIDE.

Si la l√≥gica detr√°s de desaparecer estas instituciones es que su creaci√≥n obedeci√≥ a la l√≥gica neoliberal de sus antecesores, el presidente L√≥pez Obrador deber√≠a reformar su funcionamiento para cambiar el rumbo, no solamente desaparecerlas. Es la misma l√≥gica de la que adolece la reforma energ√©tica en curso: si las empresas transnacionales impulsaron las energ√≠as limpias a costa de la imposici√≥n de contratos que perjudicaban a las comunidades, no solamente se deber√≠a acabar con los contratos, sino que los recursos p√ļblicos deber√≠an reorientarse para reemplazar las acciones que realizaban los privados e invertir en energ√≠as limpias desde las empresas productivas del estado. Pero no, la apuesta del estado mexicano en pleno 2021 sigue siendo casi exclusivamente por los hidrocarburos.

As√≠, nos quedamos como el perro de las dos tortas: sin instituciones que funcionen ‚Äďaunque sea a medias, por estar desarmadas tras a√Īos de recortes‚Äď y sin un reemplazo para √©stas que permitan contar con una respuesta coordinada a los impactos sociales de los crecientes fen√≥menos climatol√≥gicos. Mientras tanto, la crisis clim√°tica nos recuerda a diario que ya est√° aqu√≠: alterando las costas tabasque√Īas por el impacto de la erosi√≥n, provocando sequ√≠as en el norte del pa√≠s, llenando de sargazo las costas del Caribe mexicano, calentando cada vez m√°s la alguna vez templada Ciudad de M√©xico. Pretender lo contrario es negar la realidad.

¬ŅCu√°nto cuesta nuestro futuro? | Business Insider Mexico
¬ŅCu√°nto cuesta nuestro futuro? | Brenda Peralta – Business Insider M√©xico

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

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