• No saber por dónde empezar al afrontar las tareas pendientes es uno de los motivos para no avanzar en el trabajo.
  • La Universidad de Ciencias de la Salud de San Agustín en Estados Unidos propone algunas técnicas de control del tiempo.
  • Estas tienen eficacia comprobada para abordar la rutina y los retos diarios, así como para mejorar tu productividad.
  • ¿Ya conoces nuestra cuenta en Instagram? Síguenos.
 

Uno de los principales motivos para dejar pasar el tiempo antes de afrontar el trabajo es no saber por dónde empezar o cuáles son las técnicas correctas para hacerlo y mejorar nuestra productividad.

El manejo del tiempo eficaz permite aprovechar al máximo la jornada laboral y ser más efectivos, pero la forma de plantearlo depende del tipo de persona que seas.

Algunas necesitan estrategias diferentes y descubrir cuál es el método que funciona en cada caso es clave para encontrar un estilo de trabajo eficiente.

Desde la Universidad de Ciencias de la Salud de San Agustín en Estados Unidos proponen algunas técnicas de control del tiempo de eficacia probada a la hora de abordar una rutina laboral.

De ese modo, plantean todo tipo de técnicas para alcanzar un manejo del tiempo idóneo en el trabajo, que dependa del tipo de persona y su productividad.

1. Bloqueo temporal

Esta técnica se popularizó por ser utilizada por Elon Musk. El CEO de Tesla es conocido por ser productivo y manejar su tiempo tan eficientemente que es capaz de trabajar 80 horas a la semana y aun así tener tiempo para él.

El secreto parece ser esta técnica cuyo funcionamiento se basa en dividir un trozo de papel en dos columnas. 

En un lado se colocan bloques de tiempo de media hora o una hora y en otro se colocan cada una de las tareas a completar, estimando el tiempo que llevará su consecución para encuadrarlas en cada espacio.

La recomendación es ir dejando un margen temporal entre cada uno de los bloques por si fuese necesario realizar pequeños ajustes durante el día que surjan como imprevistos.

2. Bote de pepinillos 

Los expertos de San Agustín recomiendan esta técnica especialmente para pensadores visuales, ya que el propio método es bastante abstracto, ayudando a descubrir aquello que no es útil en el día a día. 

Lo primero es imaginar un bote de pepinillos lleno hasta arriba de arena, piedras y rocas.

La arena representa los elementos disruptivos del día, como las llamadas de teléfono o los correos electrónicos, las piedras representan las tareas que pueden ser completadas, pero no son urgentes, y las rocas serían los pendiente más importantes que deben ser acabadas cuanto antes.

Ahora habría que hacer una lista de tareas empezando por lo que serían las rocas y terminando por la arena.

Se debe incluir una estimación honesta del tiempo para cada una y no planificar más de seis horas en una jornada de ocho, lo que dejará un tiempo de amortiguación para las piedras y la arena.

3. «Comerse» una rana

Este método debe su nombre a una cita de Mark Twain: «Cómete una rana viva a primera hora de la mañana y no te pasará nada peor el resto del día».

La cita ya es bastante explicativa, pero básicamente la técnica consiste en hacer primero lo que menos apetece.

El funcionamiento consiste en tener claro el objetivo, fijarle un plazo y realizar una lista con las cosas que hay que hacer para conseguirlo; es una de las técnicas en el trabajo que impulsan fuertemente la productividad.

El listado se ordena por prioridades. Los puntos más importantes, que serán los más difíciles de hacer, son las “ranas”. 

Lo siguiente sería pasar a la acción y, en el caso de tener más de una «rana» en el plato, desde la Universidad de San Agustín recomiendan comerse primero la más desagradable. 

4. Pomodoro

Uno de los métodos de manejo del tiempo más conocidos, la técnica Pomodoro fue creada por el empresario y escritor Francesco Cirillo. La técnica consiste en utilizar un temporizador para separar el trabajo en intervalos. 

«Descubrí que podía aprender a mejorar la eficacia y ser capaz de estimar el tiempo que llevará completar una tarea registrando cómo se utiliza el tiempo», aseguró Cirillo.

Le puso ese nombre a la técnica por un cronómetro con forma de jitomate que utilizaba para llevarla a la práctica.

Su funcionamiento consiste en escoger una tarea, iniciar un temporizador, centrarse en esa tarea mientras el temporizador esté activo y, cuando acabe, tomar un descanso breve.

Ese «freno» puede usarse para dar una vuelta, preparar un café o hacer algo no relacionado con el trabajo. Cuando se haya completado este proceso cuatro veces, se recomienda tomar un descanso más largo.

5. Parkinson 

Esta no es una técnica de manejo temporal como tal, sino una norma que, según los expertos, cuando se entiende puede ser aplicada como una de las herramientas de productividad más beneficiosas que existe.

Su nombre se debe a Cyril Northcote Parkinson, célebre por su frase: “El trabajo se expande en función del tiempo disponible para su compleción”.

De ahí que esta ley se base en trabajar más eficazmente en periodos de tiempo más cortos.

Desde la Universidad de San Agustín ofrecen algunos trucos para poner esto en práctica com: intentar trabajar sin cargador de la computadora, tener hecho pronto el trabajo (en lugar de a media noche, antes de cenar), ponerse hora límite o marcar el tiempo por tareas (darse solo 20 minutos para contestar correos). 

La mayoría de técnicas propuestas consisten en dividir las tareas e irlas acometiendo de una en una por orden de importancia. 

Esto se debe a que, tal y como explicó en una entrevista para el New York Times el profesor de neurociencia del Instituto Picower de Aprendizaje y Memoria del MIT, Earl K. Miller: “La multitarea no es humanamente posible, la gente es mucho más eficiente si se centra en una sola tarea”. 

AHORA LEE: Si buscas un aumento de sueldo, evita estas 13 equivocaciones en tu empleo

TAMBIÉN LEE: La dismorfia productiva puede afectar tu trabajo: te mostramos qué es y cómo detectarla

Descubre más historias en Business Insider México

Síguenos en FacebookInstagramLinkedInTwitter y Youtube

AHORA VE: