• La pandemia se ha traducido en crisis para muchas familias mexicanas, quienes pueden estar considerando empeñar para obtener liquidez.
  • Aunque la situación actual es extraordinaria por la pandemia de Covid-19, en realidad el empeño es una práctica muy común en México.
  • Recurrir a esta modalidad de crédito es recomendable únicamente en casos de emergencia, pero si te ves en la necesidad de solicitar un préstamo prendario hay algunas cosas a considerar.

Después de cuatro meses de pandemia, en México la situación económica de millones de personas se ha complicado. A partir de la emergencia sanitaria, uno de los rubros más afectados fue el laboral.

Según cifras la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), tan solo en abril, 12 millones de mexicanos dejaron de ser parte de la Población Económicamente Activa (PEA); además el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó que hasta mayo se habían perdido 1,030,366 puestos de trabajo.

Sin duda, la situación en el país es complicada, y es debido a esta crisis que muchas personas y familias se han visto en la necesidad de perdir préstamos para saldar algunas deudas o incluso, de empeñar sus pertenencias.

Empeño, una práctica común en México

Aunque la situación actual es extraordinaria por la pandemia de Covid-19, en realidad el empeño es una práctica muy común en México.

De acuerdo con datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), del Inegi, existen más de 9,000 Montepíos y casas de empeño en todo el país. Por su parte la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) reveló que de 38% del total de la población de 18 a 70 años recurrió a pedir un préstamo y de estos, 20% lo hizo a través de una casa de empeño.

Y generalmente, las personas que buscan financiamiento a través del empeño dejan en garantía artículos de joyería, electrodomésticos, herramientas y hasta automóviles.

Es así que el empeño, siendo algo conocido por todos los mexicanos puede parecer una opción atractiva, sobre todo en tiempos de crisis y desempleo. Pero, ¿sabes cómo funciona? Y sobre todo, ¿cómo empeñar sin perder en el proceso?

¿Qué es el empeño?

De acuerdo con la Condusef el empeño es básicamente la acción que realiza una persona al dejar en depósito y como garantía, una prenda de su propiedad a cambio de una suma de dinero en efectivo (préstamo) que se le otorga de manera inmediata.

Una vez que dicha persona paga el préstamo, recupera la prenda; pero si no lo hace, la casa de empeño puede vender los artículos para recuperar su dinero.

¿Qué puedo empeñar?

La mayoría de las cosas que se tienen en una casa se pueden empeñar, si alguna vez visitas una casa de empeño te puedes dar cuenta que hay de todo.

No obstante, los objetos que pienses empeñar deben reunir con ciertas características para que las acepten, como estar en buenas condiciones y en funcionamiento.

Entre los objetos más comunes para empeñar se encuentran: las joyas, los relojes, autos, bicicletas, cámaras fotográficas, celulares, consolas de videojuegos y juegos de video.

Aquí una breve lista de otros artículos comúnmente empeñados:

  • Equipo de cómputo
  • Electrónicos, minicomponentes, televisores y pantallas (de modelo reciente)
  • Baterías de cocina y vajillas
  • Electrodomésticos
  • Línea Blanca
  • Salas, comedores y recámaras
  • Instrumentos musicales
  • Herramientas mecánicas y eléctricas (marcas comerciales)
  • Artículos de piel
  • Maquinas de cocer
  • Piezas de arte
  • Cerámica fina

Hazlo sin perder en el intento

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público creó una guía de ayuda para que el empeño no sea una práctica peligrosa:

  1. Es recomendable que compares como mínimo en tres instituciones diferentes, para que así puedas tomar una decisión más informada.
  2. Pregunta a cuántos refrendos (renovaciones del contrato) tienes derecho y cuánto tiempo extienden el plazo para recuperar tus pertenencias en caso de que no puedas cumplir con el pago.
  3. Recuerda no sólo consideras la tasa de interés que te cobran, sino también otros gastos, como aquellos por almacenaje y seguros de mercancía en caso de robo, pérdida o siniestro. También considera cuál será el porcentaje del avalúo de la prenda que quedará en garantía.
  4. Si ya tomaste la decisión, asegurate de leer bien el contrato y hacer las preguntas necesarias antes de comprometerte con cualquier casa de empeño. Y en caso de tener alguna deuda recurre a Profeco para cualquier duda o problema.

Recurrir a esta modalidad de crédito es recomendable únicamente en casos de emergencia, pero si te ves en la necesidad de solicitar un préstamo prendario, la Condusef también te ofrece las siguientes recomendaciones:

  • Antes de empeñar, piensa bien si tendrás los recursos para recuperar tu prenda.
  • Es importante que investigues y compares la valuación de tu prenda; pueden existir diferencias significativas entre las valuaciones de distintas instituciones.
  • Utiliza el CAT como medio para comparar entre una casa de empeño comercial y otra; no olvides revisar si este considera o no el IVA.
  • Cerciórate que la casa de empeño exhiba sus tarifas en pesos mexicanos. Lee detenidamente el contrato, esto te permitirá conocer y tomar en cuenta las condiciones a las que te comprometes.

AHORA LEE: 5 razones por las que se necesita una reforma a las Afores

TAMBIÉN LEE: Cómo utilizar un crédito para impulsar tu negocio, incluso en medio de la pandemia

Descubre más historias en Business Insider México

Síguenos en FacebookInstagram y Twitter.