• Steve Jobs no solo ocupó puestos de alta responsabilidad en Apple. También lo hizo en la cinematográfica Pixar.
  • Allí, el directivo recurría siempre a 2 preguntas para saber qué era lo que funcionaba y lo qué no en la compañía.
  • Si los planteamientos son los adecuados, podrás evitar que se haga el silencio al pedir opinión a los asistentes a una reunión.

A Steve Jobs se le asocia, principalmente, a Apple. El fundador de la compañía pasó allí la mayor parte de los primeros años de los 2000. Sin embargo, también ocupó otros cargos de responsabilidad fuera de Cupertino (California, Estados Unidos). Jobs presidió —y fue el mayor inversor— de la cinematográfica Pixar.

Entonces, cuando el directivo tenía reuniones en dicha compañía, usaba una fórmula para averiguar, rápidamente, qué era lo que funcionaba y lo que no. Ahora, un experto en comunicación estratégica estadounidense, Andy Raskin, aclara cómo lo hacía en esta publicación en Medium.

El primer paso era formar un grupo de unas 12 personas para cada encuentro, según Raskin.

Y, en cada una de esas sesiones, elegía a una persona y le planteaba: «Dime qué es lo que no funciona en Pixar». Tras responder, Steve Jobs preguntaba al resto de asistentes si estaban de acuerdo con su compañero.

A continuación, el máximo responsable de la firma escogía a otro: «Dime qué es lo que sí funciona en Pixar».

A medida que pasaba el tiempo, Jobs seguía intercalando ambas preguntas en las reuniones, hasta darse cuenta de cuáles eran los problemas a los que se enfrentaban los diferentes equipos.

Pregunta todo salvo una cosa: «¿Tienes alguna pregunta?»

Los líderes son conscientes de que necesitan feedback. Sin embargo, pocos empleados se atreven a decir en alto cuáles son sus principales quejas y problemas.

Cualquiera que haya asistido a una gran reunión sabe que la interrogación «¿tiene alguna sugerencia para mejorar?» suele ir seguida de un silencio o un rápido «¡no!».

Elegir grupos pequeños de empleados y hacer las preguntas adecuadas evita, precisamente, tener que terminar recurriendo a la anterior fórmula.

Entonces, ¿qué deberías preguntar?

Angie Morhan, la coatura del libro Spark: How to Lead Yourself and Others to Greater Success (Cómo dirigirte hacia tu éxito y al de los demás), aconseja plantear la siguiente cuestión:

«¿Podría decirme 2 cosas que estoy haciendo realmente bien en esta circunstancia e indicar 2 aspectos en los que cree que puedo mejorar?»

Por su parte, el exejecutivo de Google y Apple, Kim Scott, y también autor de Radical Candor: Be a Kick-Ass Boss Without Losing Your Humanity (Sé un gran jefe sin perder la humanidad) recomienda hacer la siguiente pregunta:

«¿Hay algo que pueda hacer o dejar de hacer que te facilite trabajar conmigo?»

Por último, el experto en comunicación estratégica, Raskin, recomienda plantear:

«¿Qué es lo que no he explicado bien hoy?».

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