Ivonne Vargas

Ivonne Vargas

Laberinto Laboral

¿Para qué te dijeron que eras ‘buena’ cuando pequeña? Tal vez tuviste la fortuna de que mamá o papá te respaldaran en tu elección, sin importar el tipo de carrera.  Tuve la fortuna de crecer en una familia en la que elecciones de este tipo se respetaron bajo la consigna: lo que te haga feliz, adelante. Tampoco hubo más orientación al respecto, lo que generó que más adelante debiera fortalecer y refrendar mi elección de diferentes maneras. Pero, al menos imposición, no hubo.  

Proceder de esta manera, en lo que respecta al entorno que rodea a quienes eligen la carrera, no es la generalidad en México, al menos no para las áreas profesionales asociadas a STEM (acrónimo en inglés que aglutina a ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas). Solo 31% de los estudiantes se ubican en estas carreras y únicamente 3% son mujeres, de acuerdo con datos de la Unesco. 

A propósito del Día Internacional de las mujeres y las niñas en la ciencia, el pasado 11 de febrero, conversé con Graciela Rojas, fundadora de Movimiento STEM en México.  La brecha en lo que respecta a elegir estas carreras es de manera ‘aplastante’ socio-cultural. “Desde la infancia las niñas interiorizamos que los hombres son superiores, que estas áreas son para personas muy inteligentes y así nos alejamos de estas carreras”, dice Rojas. 

En lo que concierne a factores familiares, diversas investigaciones en psicología demuestran la influencia que tienen las familias en la generación de expectativas respecto al desempeño de niñas y niños en ciencias. Según datos de la OCDE, por ejemplo, 35% de las familias esperan que sus hijos desarrollen una carrera en STEM; mientras que solo 13% espera lo mismo de sus hijas.

En la parte académica, el porcentaje de alumnas de 15 años con buen desempeño e interés en carreras en ciencias es más alto que el porcentaje de mujeres que se gradúan en carreras STEM. Hay una perdida de talento femenino entre la educación secundaria, la media superior y la superior. Esa salida suele ser por sesgos como: ¿para qué quieres trabajar en un área donde solo hay hombres? 

“Yo no soy STEM, estudié administración de empresas y vengo de tres hermanos y un papá ingenieros. Escogí administración de empresas justamente porque esa carrera era exclusiva para hombres. A mí no me dijeron que si me aprendía la tabla periódica podría cambiar el mundo. Hay que darle el poder a las chicas de que les ayudemos a visualizarse reconociendo este camino de éxito”, comenta Roja.

La brecha en carreras STEM empieza en la escuela y se refuerza en casa 

Porque aunque las mujeres tengan el mismo desempeño académico en ciencias y en matemáticas, resulta que â€”por lo general— tienen menos confianza en sus habilidades para desarrollarse en estas áreas. 

Graciela Rojas sugiere remitirse a la primera infancia para hacer un cambio real. Se tienen que desarrollar las competencias STEM desde edades muy tempranas, porque al hacerlo en los primeros siete años de vida es viable romper estereotipos o barreras de género de manera más asertiva. Hay un tema de inspiración que ayuda a entusiasmar a las niñas, pero también, mujeres en cualquier edad pueden incorporar estas habilidades para dar un giro en sus carreras, a través de la capacitación. Y es válido porque ocho de cada 10 empleos mejor pagados tienen como base competencias de este tipo (creatividad, pensamiento abstracto, analítica, uso de matemáticas.)

El 80% de las ocupaciones de estas áreas están trabajando, y si la tecnología va transformando los entornos donde trabajamos, entonces conocer sobre pensamiento crítico, resolución de problemas, alfabetización de datos, computación e informática, será vital para conseguir un trabajo o para diferenciarse en el que ya se tiene, cuenta Rojas. 

De acuerdo con datos recabados por el IMCO, los egresados de estas carreras ganan en promedio 1,000 pesos más que aquellos que se forman en otras áreas; además de que las brechas salariales y de oportunidades es menor. 

El asunto es ir rompiendo la brecha en todos los niveles, porque incluso las mujeres en estas carreras son las primeras en desertar de su desarrollo profesional al formar familia. 43% de las mujeres en estas profesiones abandona su carrera, de tiempo completo, una vez que tienen o adoptan a su primer hijo; en contraste con 23% de los hombres en la misma situación, de acuerdo con datos del informe Mujeres y educación en STEM: una mirada con perspectiva de género. Apuntes para México, realizado por Movimiento STEM y MuxEd.

Fátima Masse, directora de Sociedad Incluyente en el IMCO, describe los siguientes desafíos para tener a más mujeres en estas áreas:

  1. En primaria es importante añadir la perspectiva de género en los contenidos de ciencias y matemáticas de tal manera que se pueden integrar mejor las historias de matemáticas, científicas, ingenieras destacadas y “no solo las famosas” sino también aquellas que están cerca de la comunidad o incluso darle más reflectores a aquellas jovencitas que tienen intereses y fortalezas en estas áreas de estudio. 
  2. Hay que elegir una carrera con decisiones mejor informadas con respecto al futuro y por eso es tan importante que desde la secundaria los jóvenes empiecen a pensar en su futuro con datos. Una herramienta que ayuda en este sentido es  «Compara carreras», donde se puede visualizar perspectivas profesionales para diferentes áreas y carreras. 
  3. Sensibilizar a los docentes en este tema, porque de alguna manera puedes inspirar a las niñas desde casa. Pero hay que recordar el tiempo en la escuela, aún de manera virtual. Los maestros juegan un rol clave para  inspirar a las mujeres. 
Brenda Peralta | Business Insider México

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

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