Alejandro Berman

Alejandro Berman

El almirante James Stockdale fue un militar estadounidense de alto rango, capturado durante la guerra de Vietnam. Convertido en prisionero de guerra durante más de siete años, logró escapar para convertirse en un héroe. Su historia nos ayuda a entender en qué consiste el realismo y sus beneficios al dirigir una start up.

En en su libro Good to Great, Jim Collins, uno de los autores más importantes sobre liderazgo, acuñó el término Paradoja de Stockdale. Con ésta explica qué fue lo que le permitió al Almirante Stockdale sobrevivir como prisionero, a pesar de ser torturado por sus enemigos.

Cuando Collins le preguntó cómo le hizo para superar esa espantosa experiencia, el almirante Stockdale le respondió que siempre tuvo la firme creencia de que iba a lograr sobrevivir y salir de donde estaba. Pero también tuvo la disciplina férrea de confrontar con realismo los hechos más brutales de su situación.

Esa actitud le ayudó a tener un destino diferente al que tuvieron sus compañeros más optimistas. Los prisioneros que creían que serían rescatados la siguiente Navidad fueron los primeros en morir. Al ver que sus predicciones no se cumplían, se convirtieron en víctimas de la tristeza y la depresión.

De esta forma, la Paradoja Stockdale plantea que debemos mantener una fe inamovible en que lograremos triunfar sin importar las dificultades. Al mismo tiempo, debemos tener la disciplina de confrontar los hechos más brutales de la realidad, sin importar su gravedad.

Apostar por el realismo para lograr el crecimiento de una empresa

Los cambios plantean un reto para la estructura natural de nuestro cerebro. Diseñado para “ahorrar” esfuerzo, opera buscando atajos y rutinas que se repitan. La Paradoja de Stockdale puede ser de mucha ayuda para que éste se ajuste rápidamente a los cambios. Así, puede mantener el enfoque, la motivación y el compromiso.

El optimismo puede ayudar a mantenernos motivados y comprometidos en seguir logrando hitos importantes, en medio de tanta incertidumbre, experimentos y cosas por hacer. Sin embargo, demasiado optimismo puede ser peligroso al impedirnos ver los riesgos y contingencias inesperadas que pudieran presentarse.

El pesimismo da más conciencia sobre los problemas y obstáculos a enfrentar. Sin embargo, dificulta encontrar soluciones para resolverlas y genera pocas posibilidades ante un panorama que no va a mejorar independientemente de lo que hagamos.

Al balance entre optimismo y pesimismo le llamamos realismo. Éste nos da objetividad, imparcialidad y ecuanimidad para entender los hechos actuales y los posibles desenlaces.

Por ello, mi recomendación es operar con un 60% de optimismo. Bajo la convicción constante en que enfocarnos en mover las métricas correctas hará que logremos grandes cosas. Y con un 40% de realismo, que nos aterrice y nos haga ver los riesgos y posibles obstaculos. Esta es una buena receta para soñar —y hacer— en grande en las empresas emergentes de hipercrecimiento.

  • Alejandro Berman es vicepresidente de mercadotecnia de LaHaus. Ha liderado equipos de marketing en diversas start ups y ha estado al frente de iniciativas de marca en empresas como CEMEX y The Home Depot. Durante 11 años formó parte de Cuauhtémoc Moctezuma – Heineken México, donde fue director de marca y de medios. Ha ganado premios por sus campañas digitales. Es conferencista especialista en mercadotecnia, publicidad y estrategia de medios digitales.

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

Descubre más historias en Business Insider México

Síguenos en FacebookInstagramLinkedInTwitter y Youtube

Consulta a más columnistas en nuestra sección de Opinión