Eduardo Marín

Eduardo Marín

Plataforma Petrolera

De los proyectos de reactivación económica anunciados esta semana por el gobierno federal y la cúpula de la iniciativa privada, solo 15% corresponden al sector energía: 5 de 32. Pero en cuanto a monto de inversión, representan 38% (99 mil millones de pesos del conjunto de 259 mil millones).

Pospuesto durante casi un año el esperado anuncio de los proyectos energéticos, la expectativa era mayor. Sin duda se trata de proyectos importantes y es una señal alentadora. Sin embargo, son insuficientes para recuperar la certidumbre, fundamental para apuntalar al sector como palanca de desarrollo.

Las inversiones que se dieron a conocer son proyectos requeridos por Pemex y CFE, es decir, son obras que ya formaban parte de su programa de trabajo, pero no se dieron nuevas oportunidades de inversión.

Además, faltaron energías limpias y proyectos de almacenamiento de petrolíferos, donde tenemos un grave rezago para evitar desabasto. Tampoco hay nada de las necesarias alianzas de exploración.

Buena noticia para el proyecto en Tula

Se retoman proyectos de la administración pasada, como la planta de coquización en la refinería de Tula; esta se anunció hace seis años, cuando se suscribió un contrato entre Pemex Transformación Industrial e ICA Fluor.

En abril de 2017, la prensa atestiguó en la refinería la instalación de seis gigantescos tambores de coque, cuya travesía desde el puerto de Tuxpan había implicado un enorme reto logístico.

Lamentablemente el proyecto no recibió impulso durante tres años, incluyendo casi dos de la actual administración.

Es buena noticia que ahora se retome la alianza con el sector privado, con una inversión estimada de 55 mil millones de pesos, que representa 56% del total destinado a energía en este paquete de inversiones.

Los otros proyectos representan casos similares: la rehabilitación de la planta de coquización en la refinería de Cadereyta, que opera a dos terceras partes de su capacidad y requiere una reconfiguración compleja; la construcción de la terminal de etano en Pajaritos en Coatzacoalcos, indispensable para reactivar la petroquímica; la planta de fertilizantes en Camargo, que se planteó como prioridad a inicios del sexenio pasado, y la unidad de licuefacción en Salina Cruz para CFE, la cual había sido anunciada a fines de 2014.

Aunque el inicio de obras de dichos proyectos, contemplados como alianzas estratégicas, está programado para 2021, aún no se sabe ni los plazos ni el modelo ni, lo más importante, qué empresas participarán.

Es imperativo considerar a las empresas como socios

Es imperativo considerar a las empresas como socios y no solo como contratistas. Para ello, a pesar de su satanización, deben aprovecharse las oportunidades que creó la Reforma Energética para establecer asociaciones con operadores de clase mundial.

Asimismo, es vital rehabilitar el Sistema Nacional de Refinación, que entró en franco deterioro hace una década. Desde entonces son comunes los rezagos en mantenimiento, la obsolescencia tecnológica y la poca confiabilidad de los activos.

Pemex debe cambiar su visión, buscando la rentabilidad económica, para desincorporar actividades no sustantivas, como hizo con la venta en 2017 de la planta de hidrógeno de Tula a la empresa francesa Air Liquide, líder a nivel mundial, la cual ahora lo suministra a la refinería.

Ahora, este esquema debe replicarse en las otras refinerías también para generación de vapor y electricidad a fin de disminuir paros no programados y reducir el IIE (Índice de Intensidad Energética). Es necesario impulsar verdaderas alianzas estratégicas para modernizarlas, aumentar la producción de gasolinas, diésel y turbosina, y reducir la de combustóleo.

Visiones encontradas en el Gobierno

En la reunión de Palacio Nacional, se indicó que el siguiente paso es continuar definiendo proyectos de inversión en el sector.

Sin embargo, el que después de un año solo se anunciaron estos cinco proyectos y se mencionara que se trabajará en la preparación de otros, muestra la desconfianza de las autoridades energéticas de abrir las puertas al sector privado.

Asimismo, refleja las visiones encontradas entre la secretaria de Energía y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, quien aseveró que debe haber cero barreras a la inversión privada, a la que calificó como la esperanza para salir de la crisis.

Correo: eduardo.marin@eploc.mx

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

Descubre más historias en Business Insider México

Síguenos en Facebook , Instagram y Twitter