Simon Dalgleish

Simon Dalgleish

Simón Dice

¿Soy yo o últimamente han salido muchas ofertas de tarjetas de débito?  Siempre es bueno tener opciones, pero pienso ¿para qué querrías más de una o dos tarjetas de débito? No tiene sentido, pues al final cada tarjeta es otra serie de transacciones que debemos conciliar cada mes; no hay mucho beneficio en esto, sirven para lo mismo: un mecanismo donde guardar y tener acceso a tu dinero.

Esto me llevó a una reflexión: muchas veces escucho de amigos o conocidos que quieren iniciarse en el mundo de la inversión y no saben claramente por dónde empezar. Los primeros consejos que reciben son explicaciones sobre los instrumentos financieros, riesgo, deuda y otros conceptos que son muy útiles; sin embargo, considero importante dar un pequeño paso atrás y poner orden en ciertas herramientas que tal vez no tenemos o estamos usando de manera incorrecta.

Todas ellas, parten de la máxima de «ordénale a tu dinero qué hacer, ten un presupuesto, respétalo y sé disciplinado». Pasando ese tema, aquí van los consejos básicos antes de invertir tus ahorros:

No te llenes de tarjetas y úsalas correctamente

Antes de pensar en invertir, es importante dominar tus recursos líquidos y es importante elegir las tarjetas que usas como medio de pago. El uso de una tarjeta puede ser por conveniencia, o incluso por seguridad frente al uso de efectivo —si pierdes tu cartera con efectivo puedes despedirte de él—; en cambio cuando pierdes el plástico, llamas al banco y te lo cancelan.

Muchos compartirán conmigo la preferencia de no tener que llevar y contar billetes y monedas. Otra ventaja de las tarjetas sobre el efectivo es el registro y desglose de todo lo que has gastado. Hoy vemos algunos estados de cuenta electrónicos interactivos, que muestran el tipo de gastos que estás haciendo por categorías (supermercado, ecommerce, etc.).

En mi opinión, si bien es importante tener una tarjeta de débito (y todavía manejable, hasta dos), no existe razón para tener tres o más tarjetas de crédito.

Una tarjeta de débito está anclada a una cuenta de ahorros o una cuenta de cheques, es el principal repositorio de tus reservas de dinero líquido. Lo que te sugiero es tener una cuenta como respaldo de tus ingresos, pero no vinculada a una tarjeta de débito.

De tenerla vinculada, lo mejor es que la tengas guardada en casa o en la oficina, con acceso sólo para situaciones programadas. Esta cuenta es preferible manejarla desde banca en línea y otros mecanismos de acceso (para aquellos que todavía usan, por ejemplo, los cheques).

Sobre las tarjetas de crédito y de servicios

Son un gran instrumento como financiamiento sin costo, útil para la adquisición de bienes duraderos a plazos fijos sin intereses, como herramienta para la creación de un buen historial crediticio y una vía de liquidez para emergencias (emergencias reales, no el nuevo smartphone). Aquí sí puede tener sentido manejar 2 o 3 tarjetas de crédito, máximo.

A forma de recordatorio, algunas reglas básicas:

  1. No te salgas del presupuesto
  2. Compra a meses sólo para artículos que necesitas y que duran más del plazo en que los compras
  3. Liquida tu saldo completo mensualmente
  4. Cada deuda es una posibilidad menos de invertir, cuida a donde mandas tu dinero.

Protege tus finanzas

Nadie está exento de un accidente, alguna emergencia o simplemente un mal momento del mercado o el empleo. Antes de invertir, debes asegurarte que no dependes de ese dinero para atender una emergencia, pues además de perder beneficios podrías incluso tardar en tener acceso a ese dinero y pagar costos que reducirán tu capital inicial.

Hay una serie de seguros básicos que debes tener: en primer lugar, un seguro de gastos médicos mayores y un seguro de vida, acompañados de un seguro de auto (si tienes auto) y uno de hogar. Esto te dará tranquilidad y seguridad, además de un escenario positivo para no tocar tus inversiones.

Siempre hablamos de lo importante de diversificar, pero esto no significa que debas comprometer tu presente. Mantén un fondo de emergencias de acceso inmediato, así como dinero del que puedes disponer sin tener que cancelar inversiones o tener que tomar créditos con tasas altas para cubrir gastos, o peor aún, dejar de pagar tus saldos de la tarjeta de crédito.

¿Qué opinas? Cuéntame si ya tienes tu kit de pre-inversión listo, si me hizo falta algo, o no estás de acuerdo con alguno de mis comentarios. En las siguientes entregas comenzaremos a hablar de estrategias e instrumentos para empezar a invertir tu dinero.

Por el momento mi invitación a invertir en tu futuro inicia con el consejo de dominar tus flujos con las tarjetas y proteger tus finanzas. Cuida de ti mismo es la mejor inversión y el primer paso para generar grandes rendimientos.

Las opiniones publicadas en esta columna son responsabilidad del autor y no representan ninguna posición por parte de Business Insider México.

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