• Las importaciones registraron un crecimiento de 3.7% en julio con respecto al mes anterior, a pesar de la reactivación de la economía que comenzó en junio.
  • Los bienes de consumo y de capital tampoco han repuntado por el lado de las importaciones, una señal de debilidad económica dentro del país.
  • UBS señaló que de continuar esta tendencia pueden revisar su pronóstico del PIB a la baja, el cual se encuentra actualmente en una contracción de 9% anual para 2020.

La economía colapsó 18.7% en el segundo trimestre y aunque las exportaciones han logrado despegar gracias al impulso recibido por la industria automotriz, las importaciones en el país lucen estancadas en julio, lo que apunta a un escenario «preocupante» de acuerdo a un análisis del banco suizo UBS.

«Los datos sugieren que que la demanda dentro del país es mucho más débil de lo que anticipamos, lo que lastima el consumo y la inversión», indicó el banco suizo.

UBS advirtió que su pronóstico de contracción económica para México de 9% tiene altas probabilidades de revisarse a la baja debido a la falta de dinamismo dentro del país reflejado en el poco apetito por las importaciones de consumo y capital.

La balanza comercial —diferencia entre las importaciones y exportaciones— registró un superávit de 5,800 millones de dólares.

Es decir, el total de las exportaciones superaron en ese monto a las importaciones. Esa diferencia fue mucho más alta que los 175 millones que anticipaba UBS y que los 429 millones que esperaba el resto del mercado, indicó UBS.

Consumo e inversión más débiles de lo que se pensaba

Aunque el aumento en las exportaciones es positivo, lo que «desconcierta» al economista Rafael de la Torre de UBS, quien escribió el reporte, es que las importaciones de productos —especialmente en bienes de consumo y para inversión— se hayan estancado.

«Lo que no cumplió con nuestras expectativas fueron las importaciones», escribó.

Este dato cayó en julio 26% en términos anuales y tuvo un magro crecimiento de 3.2% en comparación al mes anterior, y fue «extremadamente débil» considerando el desplome que se experimentó durante la pandemia.

Las importaciones de bienes de consumo y de bienes de capital (para inversión) crecieron mensualmente solamente 3.9% y 2.7% en julio, lo que apunta a que la economía mexicana no respondió bien a la reapertura en estos dos indicadores.

Incluso el apartado de importación de bienes intermedios creció solamente 1.2%, lo que sorprende por su relación con las manufacturas y por lo tanto, con las exportaciones las cuales registraron un sólido crecimiento.

«Hay que recordar que el impacto inicial del Covid en las cifras de comercio fue un deterioro en la balanza comercial por el cierre de las plantas manufactureras, lo cual tuvo un impacto mayor en las exportaciones que en las importaciones», explicó el reporte.

Pero en julio, el superávit acumulado en los 12 meses previos alcanzó los 11,900 millones de dólares, el más alto dese 1985. Las exportaciones crecieron 9.8% entre junio y julio, con una fuerte recuperación en las manufacturas. Dentro de ese componente en los envíos automotores que repuntaron 39%.

«Dicho de otra manera, la economía mexicana reabrió sus puertas y las importaciones apenas están despertando.»

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