• Google for Startups, toma en cuenta una serie de rasgos para escoger con quién colabora.
  • Entre los rasgos que más destacan está el potencial de impactar en la economía, traspasar fronteras, hacer crecer el negocio.
  • Google consigue con estos acuerdos un mayor desarrollo tecnológico, algo que va en favor de sus intereses.

Hacia 2014, Google, filial de Alphabet, el gigante tecnológico detrás del buscador de internet más utilizado del mundo, se fijó en España. 

Concretamente, centró su mirada en el ecosistema emprendedor nacional. Aunque emergente, este estaba empezando a ofrecer interesantes resultados en sectores como el comercio digital o los servicios a través de las aplicaciones móviles.

No en vano, en España se hablaba ya sin parar, por ejemplo, de startups de origen nacional como Cabify.

Fruto de este interés, en 2015 nació Google for Startups, una plataforma dependiente del propio Google que presta servicio a empresas emergentes españolas. 

Los acuerdos de colaboración que el gigante hace con las startups

En principio, explica en una entrevista con Business Insider España la directora de esta plataforma en España, Sofía Benjumea, se trata de acuerdos de colaboración sencillos en los que el gigante renuncia a entrar en el capital de la empresa.

En vez de eso, Google aporta a la startup su experiencia, sus herramientas y algunas de sus mentes más brillantes. Pero no lo hace gratis. A cambio, la empresa consigue algo que va mucho más allá de la colaboración puntual con una startup: desarrollar la tecnología de todo un país.

«Evidentemente, que las economías y las empresas vayan poco a poco dando un giro hacia la digitalización es algo que nos interesa», explica Benjumea.

Así, por ejemplo, entre las 10 o 15 startups que pueden llegar a colaborar en una misma convocatoria con Google for Startups estas pueden solicitar de la empresa consejo y saber hacer. Google, por su parte, recibe un feedback casi inmediato acerca de por dónde van los tiros tecnológicos y empresariales en España.

Incluso, si se presenta una buena oportunidad, tal vez hasta se pueda plantear una posible adquisición.

No todas las empresas pueden ser parte de esta sinergia

Aunque se trata de algo que todavía no ha sucedido en España y, desde luego, no es el objetivo principal de Google, que tiene muy diferenciado el equipo que se encarga de ese tipo de operaciones y el de Google for Startups, Benjumea no cierra del todo la puerta.

«Si surgiera una gran oportunidad a través de nosotros, no nos importaría introducir a la empresa a Google para que ya ellos empiecen a hablar, claro», asegura.

Pero no todas las empresas son susceptibles de suscribir este tipo de tratos con Google for Startups.

Para empezar, porque, aunque en los últimos años la plataforma ha hecho esfuerzos por abrirse a cada vez más campos (la última apuesta, por ejemplo, tras la llegada de la pandemia, han sido las startups dedicadas al sector viajes), hay proyectos que, por muy buenos que sean, no encajan.

Por ejemplo, aquellos que se dedican a la tecnología pura y dura (lo que en el mundo de las startups se conoce como deep tech) o quienes se dedican a buscar soluciones en el ámbito de la industria pesada, en principio, explica la directora, tienen difícil encaje con la visión de Google.

«A partir de ahí, toda la que sea por supuesto de base tecnológica nos interesa. Pueden beneficiarse de todas nuestras herramientas a la hora de captar usuarios, medir el negocio, analítica…», explica la directora.

«Por supuesto, las empresas que trabajan con nosotros también reciben un importante impulso en cuanto a la internacionalización y el acceso a conocimiento sobre las tendencias del mercado en distintos países y áreas. Podemos poner a las startups en contacto con ingenieros que conocen muy bien sus sectores. Creo que es donde podemos añadir más valor».

Las 5 claves de la startup según Google

Google for Startups se fija, principalmente, en 5 elementos a la hora de decidir si la colaboración con una startup puede ser provechosa para ambas.

El potencial de impactar en la economía, de crecimiento de negocio, de traspasar fronteras (algo fundamental para una multinacional como Google), el de su líder y su capacidad de aprovechar el talento que proviene de la diversidad componen los 5 elementos que centran la atención de la empresa dirigida por Sundar Pichai.

Una valoración favorable en todos ellos acerca a la startup candidata definitivamente a estar entre las escogidas por Google for Startups para empezar a hablar.

Se trata de un club selecto. En España, solo 36 startups han formado parte de los programas más en profundidad propuestos por la plataforma, Residency y Growth Academy: TravelTech.

Empresas emergentes que han trabajado con Google

Entre las empresas emergentes que han trabajado con Google se encuentran, por ejemplo, Bnext, una fintech especializada en servicios bancarios y financieros online (lo que algunos denominan ya como neobanco) que ofrece productos de terceros y que el año pasado superó los 45 millones de dólares levantados en rondas de financiamiento.

Pero uno de los ejemplos paradigmáticos de hasta qué punto la colaboración con Google for Startups puede resultar provechosa, por ejemplo, es Sepiia, una marca de ropa inteligente que combina moda, tecnología y sostenibilidad y que ha conseguido que su sello tenga una huella de carbono 53% menor que otras prendas.

Sepiia, explican desde la plataforma, ha utilizado Google Trends y Google Analytics, dos herramientas que sirven para analizar las búsquedas de los usuarios de Google, para entender qué quieren sus clientes. Después, canalizaron esa información a través de Google Ads. El resultado es que consiguieron triplicar sus ventas.

Algo parecido sucedió con Triporate, una agencia de viajes digital para empresas impulsada por inteligencia artificial que en 2020 empezó a ofrecer su tecnología a otras agencias para hacer la experiencia de los viajeros más sencilla, rápida y cómoda.

Tecnología que les permite digitalizar procesos

Gracias a la herramienta de Google Tensorflow, una biblioteca de código abierto que sirve para desarrollar sistemas de aprendizaje automático, han logrado hacer 10 veces más eficiente la gestión de procesos de las agencias de viajes a través de la inteligencia artificial.

La implementación en su tecnología de Google Workspace, además, les permite digitalizar procesos y multiplicar por 4 las solicitudes diarias que atienden.

Según figura en el informe de final de año de 2020 de Google for Startups, a la espera de los resultados de 2021, las startups asociadas a la plataforma han creado 747 puestos de trabajo en el último año (6,333 desde 2015). De ellos, aseguran, las empresas atribuyen 21% directamente al apoyo de Google for Startups.

Estas han levantado 73 millones de dólares en rondas de financiamiento. De nuevo, vinculan 33.8% directamente a la ayuda de Google for Startups.

«Nos fijamos en el emprendedor»

«Es verdad que, de los 5 puntos que son los más importantes para nosotros, nos fijamos muchísimo en el emprendedor. Primero, porque creemos que es clave asegurarnos de su capacidad de liderazgo, de sus valores. Segundo, porque trabajamos con personas», cuenta Benjumea.

«Yo creo en el efecto bola de nieve, en la experiencia acumulada. A lo mejor la idea al principio no funciona. Esto a veces pasa. Pero si el emprendedor tiene unos valores firmes, si la primera puerta no se abre, tal vez la siguiente sí».

Finalmente, escogida la empresa, queda lo más difícil: instruirla en el estilo Google, una compañía que fue una startup en 1998 y que, a lomos del desarrollo de internet, se ha convertido en Alphabet, una multinacional con más de 150,000 empleados en todo el mundo.

Este se basa, explica Benjumea, en la transparencia, en que la mano derecha sepa siempre lo que hace la izquierda para que desde el primer hasta el último trabajador estén alineados con la misión de la empresa.

Para ello, no queda otro remedio que hablar, reunirse, propiciar encuentros. El pasado jueves, por ejemplo, la propia Benjumea cuenta que tuvo unas 9 reuniones: «¡Y fue un día tranquilo!».

Este es el método de trabajo que Google utiliza: OKR

El método Google tiene nombre y apellido: OKR, siglas que se refieren a Objectives and Key Results, Objetivos y resultados clave.

Es un método de trabajo interno que fija objetivos y resultados clave mientras permite organizar el trabajo de la empresa en grupos. Introducido en la propia Google en 1999, la idea es tratar de conseguir con ello que todos los trabajadores de una empresa trabajen alineados en un único objetivo.

«No imponemos a las empresas qué cultura tienen que tener. Sí les decimos que tienen que tener una cultura, la que sea, y que este no puede reducirse a escribir un mensaje en un post it y ponerlo en una pizarra. La cultura se tiene que notar en cada cosa que haga la empresa».

Para ello, subraya Benjumea, es clave la diversidad: «A veces nos encontramos con empresas que tienen 3, 4 o 5 empleados, pero el líder no ha pensado en qué entorno de trabajo quiere crear ni en cómo conseguir que sea diverso. La diversidad no es pensar de repente que hay que introducir mujeres en una empresa, sino tener en mente cómo conseguir que tu empresa sea cómoda para ellas».

«Estas son las pequeñas cosas en las que intentamos ayudar porque, como una gran empresa que ha ido creciendo, sabemos cómo hacerlo. Es fácil estar todos de acuerdo cuando una empresa son 4 o 5 personas alrededor de una pizza, como se suele decir. La cultura se tiene que notar cuando son 100».

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