• El sector necesita implementar medidas de seguridad física y migrar hacia formatos híbridos, dice Manuel Redondo, quien dirige una de las principales empresas de organización de eventos.
  • En su opinión, es necesario desarrollar mecanismos para recuperar la confianza de los asistentes, pues de ello depende la reactivación económica.
  • Redondo está seguro de que se necesita resiliencia para sacar adelante el negocio en momentos tan complicados por la pandemia.

La industria de los congresos, ferias y reuniones quedó prácticamente pulverizada por la pandemia de coronavirus. Desde las primeras semanas de 2020, este sector que anualmente genera 325,000 millones de dólares a nivel mundial comenzó a cancelar y a posponer miles de proyectos.

Ahora, el sector debe reactivarse en un entorno de “nueva normalidad”, en el que la distancia y las medidas sanitarias reforzadas serán la máxima prioridad. Adaptarse a esta situación supone un reto monumental, que las ferias y exhibiciones deben encarar sin haber tenido mucho tiempo para prepararse.

“No queda de otra más que ser muy resilientes y ver cómo podemos seguir generando valor para la industria, los clientes y toda la sociedad que se vincula con nuestro sector”, dice Manuel Redondo, presidente de Fira Barcelona México.

Este empresario encabeza las operaciones en América Latina de una de las principales organizadoras de ferias en el mundo. Además, desde hace tres años realiza uno de los eventos más importantes sobre ciudades inteligentes en la región, el Smart City Expo Latam Congress.

Para Redondo, los dos principales retos para el sector que llegan con la “nueva normalidad” son la seguridad sanitaria y la migración hacia formatos híbridos – que ha cobrado impulso en años recientes pero “no ha terminado de despegar”.

En el primer rubro, labor no es fácil.

Para organizar eventos se requiere coordinar a varias empresas y equipos, así como a los oradores, congresistas y asistentes. Sin embargo, Redondo está seguro de que es necesario perfeccionarlos para garantizar la salud y dar certeza al público para regresar a los eventos.

“Es un trabajo complejo”, dice a Business Insider México. “No solo implica nuestras acciones, sino que todas las empresas involucradas estén en la misma línea”.

Con este afán, se está desarrollando un manual con 700 puntos para prevenir los contagios de coronavirus – que, dice Redondo, estará a disposición de cualquier empresa que lo necesite –. Ahí se establecen los protocolos de producción, organización, monitoreo y sanitización necesarios para llevar a cabo eventos multitudinarios.

La migración a ferias y exhibiciones híbridas se acelerará con la “nueva normalidad”

Cada año, en el mundo se realizan más de 32,000 ferias y exposiciones, a las que asisten 300 millones de personas – y, en promedio, 4.5 millones de expositores –, de acuerdo con cifras del sector.

Por ello, en el entorno de “nueva normalidad” y de desconfianza por cualquier posible contagio de coronavirus, que ha causado la muerte a casi 325,000 personas en todo el mundo, aprovechar la tecnología se vuelve crucial.  

“La necesidad (de la industria de reuniones) es que estos eventos se conviertan en híbridos. Si bien se podrán seguir realizando en un espacio físico, reuniendo a gente, reuniendo a los tomadores de decisión de diferentes industrias; que obviamente tenga ya un alcance en remoto y a través de la tecnología se puedan generar experiencias de asistencia virtual”, dice Redondo.

Con esto, el empresario cree que se podrá reactivar al menos parcialmente el sector en el corto plazo. Sin embargo, está consciente de que se deben generar nuevos mecanismos para facilitar la convivencia física – necesaria para cerrar negocios y relacionarse entre empresas – en sus congresos.

“Los eventos generan una catalización de muchísimas industrias de todos los sectores que se reúnen. No lo podemos perder de vista”, comentó.

Encarar la «nueva normalidad»

La quinta edición de Smart City Expo Latam Congress, que se llevaría a cabo en junio en Mérida, Yucatán, se realizará en octubre.

Fira Barcelona México decidió no posponer el evento hasta el próximo año por los altos costos asociados a la cancelación y, en especial, por el impacto que la cancelación del evento traería de manera indirecta a la capital yucateca. Al menos 6 de cada 10 pesos que recibe la entidad son por turismo.

Redondo sabe que será difícil, pero confía que la nueva fecha del evento (entre el 13 y el 15 de octubre), así como las medidas sanitarias permitirán reactivar la economía local y del sector. Además, dice, el evento programado para este año se enfoca en la resiliencia de las ciudades, un factor indispensable para hacer frente a la pandemia.

“Esta es una oportunidad para replanificar nuestras ciudades y territorios a nivel de colaboraciones, de financiación, de lo que hoy requerimos”, dice.

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