• En poco más de 1,000 días, Xiaomi, una marca china que se dio a conocer con sus smartphones, ha conseguido fabricar su coche eléctrico propio, el Xiaomi SU7.
  • Este tiempo contrasta, en gran medida, con los planes de Apple para su coche propio, del que aún se desconocen los detalles.
  • Expertos del sector explican a Business Insider España que la entrada de Apple en esta industria podría ser algo más complicado por la idiosincrasia del mercado chino.
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La historia de Apple no siempre ha sido un camino de rosas. Desde su fundación el 1 de abril de 1976, las diferencias en su seno se hicieron notar, y culminaron con la salida de Steve Jobs de la compañía en 1985, tras desencuentros con John Sculley, CEO de aquel momento.

Después de idas y venidas con NeXT Inc., la compañía que Jobs fundó con las acciones vendidas de Apple, este logró volver a la empresa de la manzana. Así, su mentalidad para la nueva Apple logró que esta alcanzara su época dorada.

Según sus ideas, Jobs quería que Apple fuera un ecosistema cerrado, es decir, que tanto software como hardware se integraran a la perfección, una cualidad que se ha visto en todos y cada uno de los productos de la compañía de Cupertino.

Algunos expertos del sector aseguran a Business Insider España que no creen que esto sea una desventaja para Apple si decide dar el salto al sector de la automoción.

«La capacidad de conducción autónoma tiene serios problemas de seguridad; y ahí, creo que un dispositivo Apple siempre tendrá, al menos, una cierta ventaja desde el punto de vista de sentirse seguro, versus un sistema Android de un fabricante chino», explica Ignacio Martínez de Lizarrondo, analista español de IDC.

Desafortunadamente, más allá de las bondades que pueda tener un ecosistema con esta tipología, aquella decisión inicial podría volverse ahora en contra de Apple para adentrarse en otros segmentos, como el del vehículo eléctrico, más aún con China como líder absoluto del sector.

Sin embargo, al otro lado de esta ecuación ha aparecido la todopoderosa Xiaomi que, al igual que Apple, también se adentró en el mundo de los smartphones, aunque ya ha mirado golosamente al sector del coche eléctrico.

Los fabricantes chinos, la piedra en el zapato de Apple

Para ilustrar el devenir de Apple, hay que mencionar a una de las compañías chinas del momento, Xiaomi, que presentó recientemente el SU7, su primer coche eléctrico, el cual incluiría el software HyperOS.

Como explica a Business Insider España Miguel Otero Vaccarello, cofundador de Sin Comisiones, «quieren diversificarse de su negocio principal ya que la demanda se está estancando y las ventas de Xiaomi están cayendo», en referencia al mercado de móviles, cuyo margen de beneficios es ya muy ajustado. 

«El mercado del coche eléctrico aún está en una fase temprana y no para de crecer, por lo que Xiaomi tiene una gran oportunidad para introducirse en este mercado», agrega el experto.

Precisamente, a diferencia de lo que Xiaomi consiguió a nivel global, llegando al top de fabricantes de móviles en casi todo el mundo, a Apple le ha costado realizar el viaje contrario, es decir, la entrada en el mercado chino.

«Ahí, Xiaomi juega en casa, y, como hemos visto en los últimos meses, Apple cada vez lo tiene más complicado por las tensiones políticas entre ambos gobiernos», destaca Martínez de Lizarrondo.

A esto hay que sumar las fortalezas propias del gigante asiático en el mercado de vehículos eléctricos, en el que Apple quiere adentrarse para 2025, aunque otra noticia de Bloomberg apunta a 2026 como fecha definitiva.

Lei Jun, CEO de Xiaomi, durante la presentación del SU7, el primer coche eléctrico de la marca.
Lei Jun, CEO de Xiaomi, durante la presentación del SU7, el primer coche eléctrico de la marca.BI España

Las ventas de China supusieron en 2022 un 60% de las compras a nivel global de vehículos eléctricos, concretamente, 13.8 millones, una cifra que contrasta en gran medida con las ventas globales de móviles, de 67.1 millones, tan solo en el tercer trimestre de 2023.

De esta forma, China ha superado ya el objetivo marcado para 2025 de poner en movimiento vehículos con nuevas energías, teniendo como aliciente para los consumidores su precio competitivo, además de controlar toda la cadena logística.

Las tecnológicas de Corea del Sur también mira al coche eléctrico, pero como parte del ecosistema

El principal competidor de Apple en el mercado del smartphone, la surcoreana Samsung, también está haciendo sus movimientos pertinentes para entrar al mundo del vehículo eléctrico, aunque de forma muy diferente a la de las marchas chinas.

A diferencia de empresas como Xiaomi o Huawei, la surcoreana ha firmado acuerdos con fabricantes como la estadounidense Tesla o la surcoreana Hyundai para que sus teléfonos puedan conectarse a los coches eléctricos.

La plataforma del Internet de las Cosas SmartThings de Samsung permitirá controlar vehículos eléctricos de Hyundai, mientras que la colaboración con Tesla incluye, además de la conexión al vehículo, el control y gestión de equipos de baterías como la PowerWall para el hogar o el inversor de paneles solares Solar Inverter, así como los puestos de carga Wall Connector.

El ecosistema cerrado de Apple, una gran diferencia con Android

Además de las diferencias del ecosistema del coche eléctrico en Estados Unidos y China, Apple tiene una desventaja por su ecosistema cerrado. A diferencia de Android, los sistemas operativos de Apple son cerrados y son exclusivos para sus equipos. 

Así, iOS solo se puede usar en los iPhone, macOS en los portátiles de Apple o iPadOS en las tablets de la empresa. En un futuro vehículo de Apple, siguiendo la estela de lanzamientos históricos, podría convertirlo en una extensión del iPhone, con características y funcionalidades exclusivas si formas parte de su ecosistema.

La apertura de Android, por el contrario, ha permitido que grandes empresas, entre las que se encuentra Xiaomi, adaptara un sistema operativo con sus servicios, aplicaciones y detalles extras, manteniendo la total compatibilidad con competidores como Huawei, Oppo o Samsung.

Huawei Coche Conectado MWC
Axel Springer España

«La competencia también está entrando en el mercado de los coches eléctricos y Xiaomi no quiere quedarse fuera», recuerda Otero. «Hace poco Huawei anunciaba su primer coche eléctrico en colaboración con el fabricante de automóviles chino Chery». 

Por ejemplo, los coches de Huawei, bajo la marca Avatr, una joint venture con Changan Auto (que pone la manufactura) y CATL (fabricante de baterías ion-litio), se venden en China con total apertura, independientemente de si tienes un smartphone de Huawei o de uno de sus competidores.

Esto se debe a que el fabricante chino solo pone la parte tecnológica del vehículo, sobre todo el sistema de navegación autónoma y los sistemas de información para el conductor.

Apple se lanzó a una contratación salvaje contra rivales de la automoción, pero también despidió a cientos de empleados de su proyecto

Los continuos rumores sobre el auto de Apple se han alimentado, sobre todo, de las grandes contrataciones que la empresa ha hecho en rivales de la industria de la automoción.

El proyecto, inicialmente llamado Project Titan internamente, fue dado por el CEO de Apple, Tim Cook, a Steve Zadesky, un VP de ingeniería que pasó 20 años en Apple hasta que en 2019 dejó la empresa.

Kevin Lynch en una presentación en 2019.
Kevin Lynch en una presentación en 2019.

Hoy en día el proyecto lo lidera Kevin Lynch, el vicepresidente de tecnología de Apple, responsable máximo del Apple Watch.

Además de mover empleados de otras áreas, Apple ha hecho muchas contrataciones de otras empresas para avanzar en su proyecto de vehículo eléctrico.

Entre estas hay contrataciones en bloque, llegando a las docenas, de empleados y ex-empleados de Tesla, aunque muchos no acabaron en el proyecto del vehículo, según CNBC.

Apple también ha contratado grandes nombres de otras empresas relacionadas con el motor. Entre ellos están Steve MacManus, que fue vicepresidente de ingeniería en Tesla; otros vicepresidentes de Porsche; Dr. Manfred Harrer, de Volkswagen; Luigi Taraborrelli, de Lamborghini; Desi Ujkashevic, de Ford o Ulrich Kranz, de BMW, que formó parte del equipo de desarrollo de vehículos eléctricos como el BMW i3 o i8.

Todas estas contrataciones hacen pensar en que Apple no solo está desarrollando el software del vehículo, sino también el diseño del coche.

Y aunque las contrataciones para el Project Titan han sido numerosas, a principios de 2019 Apple recortó la plantilla enfocada al proyecto. Hasta 200 personas perdieron su trabajo en la compañía.

Tanto Apple como Xiaomi han invertido miles de millones de dólares, pero Xiaomi ha sido más rápida en su desarrollo

Para que sea más ilustrativo, conviene hacer una comparación sencilla, tanto en tiempo como en coste económico. El Xiaomi SU7 se ha fabricado concretamente en 1,003 días, según comentó el CEO de Xiaomi durante la presentación.

Si fueran ciertos los rumores, Apple ya habría superado ese tiempo.

En cuanto a la inversión económica, Xiaomi ha destinado a largo plazo más de 10,000 mdd. Su plan es entrar en el top 5 de fabricantes en tiempo récord.

Por su parte, Apple quiere tener su coche listo para 2025, aunque otros rumores apuntan a 2026 como fecha definitiva. Hubo también un proyecto fracasado de asociación con Hyundai.

Según Bloomberg, alrededor de 1,000 empleados están centrados en el coche de Apple, con una inversión de 1,000 mdd anuales para el proyecto.

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