• Usar una tarjeta de débito en lugar de una de crédito es una manera segura de evitar deudas crediticias. Sin embargo, abre una puerta para muchos dolores de cabeza si te roban la tarjeta.
  • Hay varias razones para usar una tarjeta de crédito en lugar de una de débito: construyes tu historia crediticio, proteges tu cuenta de cheques de compras no autorizadas, obtienes unas cuantas protecciones como consumidor y obtienes premios.
  • Si te aseguras de gastar en la medida de tus posibilidades y liquidas tus deudas por completo cada mes (personalmente, pago cada vez que obtengo un ingreso), evitarás pagar intereses y deudas.

David E. Slotnick

Las deudas por tarjetas de crédito son algo que debes de evitar – con algunas excepciones – pero eso no significa que debas evitar usar este tipo de tarjetas. De hecho, hay varios beneficios en usarlas, incluyendo la oportunidad de construir tu historial crediticio y obtener premios valiosos.

Lo importante es que uses tu tarjeta de crédito como si fuera una de débito. Eso significa que no gastes más dinero del que tienes y no pagues el mínimo cada mes, o solo parte de tu deuda total, lo que se traduce en intereses el mes siguiente. En lugar de ello, debes pagar tu deuda total cada mes, lo que no solamente te ayudará a evitar intereses, sino que también te ayudará a que no gastes más y termines endeudándote.

Entonces, ¿por qué no usar tu tarjeta de débito para hacer todo más fácil? De hecho hay varias razones:

Para proteger tu cuenta de banco

Las tarjetas de crédito casi siempre ofrecen más protección contra fraudes y también ofrecen un grado de separación de tu cuenta de banco, lo que te sirve como una medida de seguridad adicional.

Las tarjetas de débito están conectadas directamente con tu cuenta de cheques. Cuando haces una cuenta – ya sea que la compra sea procesada como crédito o débito -, los fondos son retirados inmediatamente de esa cuenta y transferidos al comercio. De esa manera, es como un cheque electrónico.

Si un ladrón te roba tu tarjeta – ya sea la tarjeta en físico, o solo la información del plástico – y va a gastar tu dinero o hace un retiro, tu pierdes el dinero que la persona gastó. Eso significa que el dinero desaparecerá de tu cuenta de cheques. Si tuvieras dinero en esa tarjeta para cubrir gastos como la renta, la escuela de tus hijos, la despensa o algo más, ya no tendrás acceso a ese dinero. Si bien la mayoría de los bancos y algunas tarjetas de débito ofrecen al menos una protección contra este tipo de fraudes, tal vez no obtengas tu dinero de inmediato, particularmente si se requiere de una larga investigación.

Sin embargo, con una tarjeta de crédito, el dinero en tu cuenta de banco no puede ser tocado a menos que sea con tu firma. Si alguien se roba tus datos y hace cargos fraudulentos, tú puedes ponerle un asterisco a esos cargos y no tendrás por qué pagarlos, ya que la tarjeta se congelará y se investigará por un posible fraude. No tienes que preocuparte de perder tu dinero y los inconvenientes asociados con este problema, como no poder pagar la renta.

Para obtener premios

A pesar de que existían los premios por usar las tarjetas de débito, una enmienda legal en Estados Unidos aprobada en 2020 limitó los cobros que los bancos pueden hacerle a las tiendas que procesan los pagos con tarjetas de débito. Consecuentemente, el uso de las tarjetas de débito por los consumidores en las tiendas es menos negocio para quienes expiden los plásticos, por lo que los bancos tienen menos razones para incentivar a los consumidores a que las usen.

Sin embargo, las tarjetas de crédito se mantienen como un buen negocio para los bancos, así que invierten más en ofrecer a los consumidores una parte de los cobros a los comercios en forma de premios.

Entre eso y los bonos por registrarte para sus promociones, puedes obtener premios lucrativos cuando usas tu tarjeta de crédito. Solo asegúrate de siempre liquidarla cada mes para que no termines con una deuda en tu tarjeta de crédito o pagando intereses. Incluso con un retraso mínimo, los intereses que pagarías superan por mucho cualquier beneficio que puedas obtener.

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Para construir tu historial crediticio

Casi cualquier adulto tiene un perfil crediticio que es analizado por los burós de crédito. Este perfil contiene información sobre cada préstamo al que hayas aplicado, sostenido y pagado. Toda esa información crea tu calificación crediticia, que es una representación numérica de tu perfil.

Tu calificación crediticia es afectada de manera positiva por aspectos que muestran un uso de crédito responsable, como tu historial de pagos a tiempo, tener múltiples cuentas bancarias, no tener demasiada deuda y haber tenido acceso a créditos por un largo periodo de tiempo. En el otro extremo, es afectado negativamente por cosas como no cumplir con un pago o tardarte para hacerlo, o incluso no tener un historial crediticio de largo plazo.

Cuando usas y pagas una tarjeta de crédito cada mes, eso se agrega a la información positiva de tu perfil, que, en perspectiva, te ayuda a construir y a elevar tu calificación crediticia. Cuando vayas a aplicar para un préstamo mayor como un automóvil o una propiedad, tendrás más posibilidades de que te lo aprueben con una tasa de interés baja si tienes un historial positivo. Por otro lado, si solo utilizas tu tarjeta de débito, no verás afectado tu historial crediticio.

Para proteger tus compras y viajes

Muchas de las tarjetas de crédito te ofrecen protección de tus compras y viajes. En caso de que reclames un cargo, el banco o compañía que te otorgó la tarjeta de crédito investiga y no tienes que pagar el cargo hasta que la investigación concluya – si tu reclamo es legítimo, el cargo será retirado de tu cuenta – . Un ejemplo de esto es cuando los pasajeros se quedan varados por una aerolínea que se va a la quiebra: esa es solo una de las muchas maneras en las que te pueden devolver tu dinero.

En una ocasión puse un reclamo por un cargo de un servicio de plomería de emergencia, ya que el plomero me cobró por un trabajo que no había autorizado. Obtuve mi dinero de vuelta y solo me cobraron lo que había ordenado.

Otra ventaja es que las compras con tarjeta de crédito protegen tus compras – si algo que compraste está dañado, se perdió, te lo robaron o no te fue de utilidad dentro de los primeros 120 días en el que adquiriste, estás cubierto mientras hayas usado una tarjeta de crédito. Tu plástico también viene con una garantía de protección extendida, lo que ofrece una cobertura de un año en compras elegibles por parte del vendedor.

Las tarjetas de débito generalmente no ofrecen protecciones similares, lo que significa que es mejor utilizar una tarjeta de crédito cuando haces compras de cantidades grandes y cuando viajas.

Tomada de Business Insider.